El precio oculto de la guerra en Gaza: ¿Quién paga el costo ambiental?
- Santiago J. Masello
- 27 may 2024
- 4 Min. de lectura
Mientras la guerra en Gaza continĆŗa, tambiĆ©n lo hace la devastación ambiental. La operación militar exacerba la crisis climĆ”tica, dejando una huella ecológica que podrĆa ser irreparable.
Han pasado mĆ”s de 200 dĆasĀ desde el inicio del conflicto entre Israel y Hamas, y las cifras proporcionadas por la Autoridad Palestina son alarmantes: 35.000 palestinos asesinados,Ā mĆ”s de 70.000 heridosĀ y aproximadamente el 70% de la infraestructura civil destruida. Sin embargo, la ofensiva israelĆ parece estar lejos de alcanzar su objetivo principal: eliminar a Hamas de la Franja de Gaza.
Las devastadoras consecuencias de los bombardeos en el enclave palestino han sido tema de discusión durante los Ćŗltimos 7 meses, no solo por el sufrimiento directo de la población civil, sino tambiĆ©n por la feroz destrucción ambiental que genera a su paso.Ā
La ofensiva de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emplea diversas metodologĆas que agravan la emergencia climĆ”tica, incluyendo bombas, misiles balĆsticos, vehĆculos terrestres, aviones de combate y vehĆculos no tripulados de alta tecnologĆa. Estos mĆ©todos no solo infligen un daƱo devastador en Gaza, sino que tambiĆ©n contribuyen significativamente a la destrucción ambiental, exacerbando una crisis ecológica que se encuentra en estado crĆtico.
El costo climƔtico: daƱos irreversibles
Un estudio publicado por Benjamin Neimark junto a otros investigadores ambientales reveló que,Ā apenas 60 dĆas de iniciada la guerra, las emisiones de CO2 generadas por Israel a causa de la operación militar habĆan generado mĆ”s contaminación que las 20 naciones mĆ”s vulnerables al cambio climĆ”tico en un aƱo.Ā
Concretamente, las operaciones aĆ©reas, los vehĆculos terrestres, la fabricación y explosión de bombas, la artillerĆa y los misiles utilizados en tan solo 2 meses equivalen a la combustión de al menos 150.000 toneladas de carbón.
Sumado a esto, Human Rights Watch (HRW) y otras agencias han confirmado que Israel ha utilizado āfósforo blancoā, un compuesto considerado un arma quĆmicaĀ que se encuentra prohibido en virtud del Protocolo IIIĀ de la āConvención de Armas QuĆmicasā de 1994, no sólo por el daƱo que causa en las personas, sino tambiĆ©n por susĀ devastadores efectos en el medio ambiente debido a queĀ destruye el suelo, contamina el agua yĀ envenena los ecosistemas acuĆ”ticos.
Esta situación se agrava aĆŗn mĆ”s al considerar que, una vez finalizado el conflicto, la Franja de Gaza deberĆ” iniciar un largo y tedioso proceso de reconstrucción de su infraestructura destruida. Una investigación de las Naciones Unidas asegura que tan solo laĀ reconstrucción de 100.000 edificios en Gaza, con las tĆ©cnicas de construcción actuales, generarĆa al menos 30 millones de toneladas mĆ©tricas de gases de efecto invernadero, lo que equivale al total de las emisiones de CO2 anuales de paĆses como Uruguay o Nueva Zelanda.Ā
SegĆŗn la directora de Calidad Medioambiental de la Autoridad Palestina, Nasreen Tamimi, el impacto ambiental de la guerra en Gaza esĀ "catastrófico", y aƱade que una evaluación medioambientalĀ exhaustiva sobre el terreno demostrarĆa que los "daƱos superan todas las predicciones".
Si bien ciertas investigaciones han detallado que los aparatos militares son responsables de casi el 5,5% de las emisiones mundiales anuales de CO2, en este caso estamos frente a una situación mĆ”s compleja. No solo las emisiones de dióxido de carbono agravan la situación climĆ”tica, sino que tambiĆ©n se estĆ” produciendo una contaminación indiscriminada de losĀ recursos naturales,Ā incluyendo el suelo,Ā el agua yĀ la calidad del aire.Ā
La calidad de vida en Gaza: un escenario desalentador.
Un informe de la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) afirma queĀ las condiciones socioeconómicas en Gaza se han deteriorado al punto de convertir al enclave en una āzona inhabitable". Esto se debe, en parte, a que los gazatĆes se han visto desprovistos de sus necesidades bĆ”sicas a causa de la destrucción total o parcial de los servicios esenciales.
La destrucción deĀ redes de saneamientoĀ ha provocado el vertido deĀ aguas residuales al mar y a las calles de Gaza, generando encharcamientosĀ altamente contaminantesĀ que afectan no solo el suelo y las aguas subterrĆ”neas, sino tambiĆ©n la vida de las personas. Actualmente se estima que existen, segĆŗn el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Autoridad Palestina, 410.000 casos de gastroenteritis y 760.000 casos de infecciones respiratorias agudas que, segĆŗn distintos expertos, son producto de la extrema situación que se estĆ” viviendo allĆ.
No solo el sistema de sanidad se ha visto afectado. Las zonas agrĆcolas tambiĆ©n han sido el objetivo de las Fuerzas de Defensa de Israel. Aproximadamente el 25% del territorio en Gaza era tierra cultivable; sin embargo,Ā se estima que este nĆŗmero se ha reducido abruptamente a menos de un 5%Ā Un informe presentado por HRW reveló, a travĆ©s de imĆ”genes satelitales, que las fuerzas terrestres israelĆes estĆ”n arrasando sistemĆ”ticamente huertos, campos e invernaderos palestinos, creando unĀ desierto de suciedad y contaminación.Ā
Inclusive informes oficiales de Israel afirman que las FDI han comenzado a inundar los famosos ātĆŗneles subterrĆ”neosā de Gaza con agua de mar, lo que podrĆa provocar una ācatĆ”strofe ecológicaā a largo plazoĀ debido a que la sal marina destruye las tierras cultivables y contamina el agua potable.Ā
¿Considera Israel el impacto climÔtico?
Desde las atrocidades cometidas por Hamas el 7 de octubre del 2023, el primer ministro de Israel,Ā BenjamĆn Netanyahu, ha dejado en claro su objetivo: erradicar a Hamas de la Franja de Gaza y liberar a todos los rehenes. Si bien las capacidades militares de Israel son significativas y se han producido ciertos avances, los daƱos colaterales son crĆticos.
A pesar de que la operación āEspadas de Hierroā (como ha sido apodada por Israel) se encuentra posiblemente transitando su āfase finalā y los bombardeos han disminuido, la incursión terrestre sigue activa y los daƱos colateralesĀ siguen enĀ ascenso.Ā
En este sentido, distintos funcionarios como Giora Eiland, ex jefe del Consejo de Seguridad Nacional israelĆ, han realizado declaraciones pĆŗblicas llamando reiteradamente aĀ āhacer Gaza un lugar inhabitableāĀ y reafirmando la necesidad de provocar unaĀ ācrisis humanitaria que imposibilite a ningĆŗn ser humano vivir en dichas tierrasā. Esto demuestra la voluntad de Israel de considerar elĀ daƱo ambientalĀ como un objetivo colateral aceptableĀ y necesarioĀ para cumplir sus propósitos.Ā
De esta manera, la incursión militar ha resultado en una devastación ambiental masiva, agravada por la destrucción de infraestructura esencial y el uso de armamentos prohibidos. La magnitud de los daños, incluyendo la destrucción de los recursos naturales y la contaminación generalizada, evidencia que las consideraciones climÔticas han sido dejadas de lado en favor de los objetivos militares.
