Alcohol combustible

December 12, 2017

La Fundación Nueva Generación Argentina se reunió con David Blume, CEO y Director de Blume Distillation y con Tom Harvey, el Vice Director, con el fin de conocer sus procesos e intercambiar información, para profundizar las energías renovables y trato de residuos en la Provincia de Santa Fe. Esta empresa diseña y vende sistemas avanzados de biorrefinería a escala apropiada para la producción comercial de productos finales y coproductos de alcohol. Los equipos de destilación Blume son diseñados para abordar ciertos problemas globales como la energía y seguridad alimentaria, emisiones de carbón, salud y medio ambiente y desarrollo económico local.

Ven en el alcohol combustible una alternativa frente a los combustibles fósiles, caros, peligrosos y finitos. Los problemas sociales y ambientales globales, como el uso de madera para cocinar en interiores, se pueden resolver con combustible de alcohol producido localmente. Es limpio, de bajo costo y potente: se usa ampliamente para aumentar el índice de octano de la gasolina. Transforma el excedente y el desperdicio en energía. Resuelve problemas de vital importancia para la salud, el acceso a la energía, el desperdicio y la sostenibilidad. Es también una fuente de trabajo de autosuficiencia local. Permite la biorremediación, la reforestación, la restauración del hábitat y más.

 

 

Debido en parte a las políticas que promueven un aire más limpio, y a los incentivos a la producción, la industria del etanol en los Estados Unidos ha crecido sustancialmente en los últimos años. Debido a las preocupaciones ambientales asociadas con el metil terc-butil éter (MtBE), el uso de etanol como oxigenante y como un octano de refuerzo se ha expandido rápidamente a lo largo de los Estados Unidos y el mundo. Además, el etanol se usa como un extensor de gasolina cuando las reservas locales de gasolina escasean.

 

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