



El jueves 26 de febrero, con la presencia del vicepresidente Julio Cobos, se dio comienzo al Primer Foro de Sur América de la Red Latinoamericana y el Caribe para la Democracia. En el Salón Illia del Senado de la Nación, se dieron, de este modo cita más de 35 representantes de 14 países.
Fue así como se inauguró un tiempo de encuentro entre representantes de la sociedad civil de 14 países de América Latina; abriendo a la vez un espacio de diálogo, intercambio de ideas y reflexión sobre variados temas que afectan a cada uno de los países involucrados de un modo particular.
Las similitudes, no obstante también se encontraron a la orden del día. Llama la atención encontrar en la Región Sur de nuestro continente, una alarmante tendencia hacia la permanencia en el poder y la falta de diálogo, muy bien señaladas por Santiago Gallichio (Fundación Cambio Democrático – Fundación Nueva Generación Argentina) durante el acto de apertura.
La organización del evento estuvo a cargo de la Fundación Nueva Generación Argentina, cuyo presidente, Diego M. Sueiras, entiende que este período de trabajo no debe quedarse en un mero esfuerzo coyuntural, sino por el contrario, abrazar la idea que “la democracia no es algo que se ejerce una vez cada dos años, ni cada tanto en alguna reunión sino, por el contrario, es el trabajo que día a día todos los actores democráticos de un país deben defender”.
En una apretada agenda de temas, el primer día de labor comienza con un plenario general en el cual todos los participantes pudieron hacer un breve recuento del estado de sus democracias particulares, de modo de llegar a un acuerdo sobre las principales amenazas y desafíos que invaden la región. De esta forma, luego se elaborarían propuestas pertinentes y oportunas que dieran cuenta de los distintos métodos y acciones posibles de ser llevados adelante a los fines de erradicar dichos obstáculos. A pesar de los diferentes contextos, se lograron encontrar varios puntos comunes. En efecto, muchas son las amenazas que tiene actualmente la democracia en los países latinoamericanos. Las principales que fueron destacadas fueron la corrupción, la pérdida de credibilidad de las instituciones públicas y partidos políticos, la debilidad institucional expresada en ánimos reeleccionistas, y el desencanto de la ciudadanía con la democracia.
El día sábado se han tratado dos temas sumamente importantes para el fortalecimiento de la democracia de nuestra región: la relación de la sociedad civil y la sociedad política, y la defensa de la sociedad civil.
Una de las conclusiones más relevantes a las que llegó el trabajo de esta jornada, es buscar y llevar adelante los medios que permitan enfoques abarcativos de no sólo empoderar a la mujer, sino velar por una formación adecuada que le permita, una vez instalada en el poder, mantenerse en el mismo y saber como usarlo. Precisamente, una de las líneas fuertes es instalar en la agenda de relacionamiento entre la sociedad civil y los partidos políticos, el acuciante tópico del género.
De esta forma, se dio el paso a otros de los temas propuestos para el día: partidos políticos. Cecilia Valdés (Chile – Proyecta America) explicó de manera concisa el sentir de todo el auditorio al afirmar que se parte desde un diagnóstico común sobre mencionadas instituciones: actualmente los partidos de la región carecen de representatividad en la ciudadanía a la vez que sus estructuras atraviesan procesos de división y debilitamiento. Surge aquí las siguientes incógnitas: ¿cómo hacer para dinamizarlos, modernizarlos? ¿cómo avanzar en la transparencia? Éste es el puntapié inicial a través de cuyo impulso la Red delineará lineamientos de acción concretos, sin perder nunca de vista las peculiaridades de cada país. Perú, en este aspecto es un claro ejemplo: hoy en día los partidos políticos son prácticamente nulos, emergiendo coyunturalmente durante épocas eleccionarias conglomerados de personas que se aglutinan bajo la figura de algún referente en pos de alcanzar el poder.
Finalmente, el encuentro culminó reafirmando la necesidad de crear nuevos liderazgos para darle sostenibilidad futura al movimiento de democracia y fortalecer los lazos sociales en la América Latina. Recuperar el espacio público y la política a través de la educación en una cultura política democrática, es un imperativo.
La Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, surgió en Panamá en febrero de 2008. Integrada por dirigentes partidarios, gremialistas, ONGs, empresarios, líderes sociales de género, dirigentes universitarios, abarca un amplio abanico de más de 145 instituciones, el cual continúa ampliándose. Justamente, en Costa Rica para la Reunión de la Región Centroamerica y del Caribe se abrirá la apertura a cientos de instituciones de Latinoamérica que ya han solicitado su ingreso.
Estructuralmente, la Red se divide en distintos ejes temáticos que cubren: Partidos Políticos; Acádémicos y Jóvenes; Sector Privado; Sector Sindical y Líderes sociales de Base para la promoción de la Democracia, recibiendo el apoyo para sus acividades de la Embajada de Canadá, la National Endowment for Democracy (NED), y la Fundación para la Democracia de Taiwán.


